8 abr. 2013

Entrevista a: Patricia Montero


'No me da miedo que me comparen con Jennifer Love Hewitt'

Hablamos con la actriz, protagonista indiscutible de la nueva serie de Telecinco, 'El don de Alba'. Respecto a la actriz de la serie original americana 'Entre fantasmas', dice que 'no tenemos nada que ver: Ella es más mayor, yo soy más joven'.En cuanto al estreno, "no voy a negar que estoy nerviosa". Afirma que "con esta serie he dado un paso más y no es que crea que haya fantasmas y demás, pero sí pienso que puede haber algo".


                                ¿Nerviosa ante el estreno? ¿Qué tal se siente?
Sí. No voy a negar que estoy nerviosa, claro que estoy nerviosa. Porque llevaba tiempo esperando, y llevábamos sin rodar desde septiembre y se ha ido retrasando mucho. Estamos esperando que se estrene, y estoy con muchas ganas de ver el resultado. He visto muchas promos, y tiene muy buena pinta. Vi el primer episodio, porque se emitió en el Festval de Vitoria, pero no he visto más, y tengo muchas ganas.
¿Teme que se compare su serie con la original, 'Entre fantasmas'?
Más que miedo, es que es algo que no se puede evitar. Es algo que va a pasar. Estoy haciendo la adaptación de una serie original. Jennifer Love (Hewitt) empezó el personaje y lo creó. Yo estoy haciendo una adaptación de su personaje, por lo que es normal que me vayan a comparar con ella. Yo no tengo miedo, somos diferentes, no tengo nada que ver con lo que hace ella. De hecho, en imagen, no tenemos nada que ver: Ella es más mayor, yo soy más joven. Yo soy rubia, ella morena. Y luego he intentado darle otros matices que no tenía Melinda en la serie, intentando llevarlo todo por otro camino. ¿Miedo? Eso está ahí y va a pasar. Espero que a algunos les guste más ella, y a otros, más yo (risas).
¿Cómo es su personaje, Alba?
 Mi personaje es una chica muy joven, de unos 24 años, que ha estudiado Bellas Artes, le encanta las antigüedades, restaurar muebles… Es aficionada a todo eso, por lo que decide abrir una tienda con su mejor amiga en Bellavista, un pueblo de la sierra. Es una chica muy normal a pesar de lo que esconde, con ganas de vivir y comerse el mundo […] Ve fantasmas y tiene un don, eso ya lo sabéis (risas). Es que esa era la coña. Tengo que decirlo en todos los capítulos. Hasta me hice una chapita donde ponía “Tengo un don” al tener que decirlo en todos los episodios. En cada entrega, hay un fantasma, y unos familiares a los que tengo que explicar de nuevas que veo espíritus.
 ¿Cuáles son los matices respecto a la serie original?
Sobre todo el tema de la aceptación. Mi personaje se pasa la mitad de la temporada intentando aceptar su don, que no es poco. En la original, se sabe que Melinda ve cosas y ya está. Es interesante esto en la serie, y creo que va a enganchar, porque mi personaje se lo tiene que contar al chico que quiere. ¿Cómo lo cuentas? Y claro, eso tiene su gancho. ¿Matices? Partiendo de la base de que Alba es una chica muy normal, intentando naturalizarlo todo. Intentar explicar las cosas muy fuertes de la manera más normal. “Tienes a tu primo sentado a tu lado” lo intento naturalizar como si te digo que “voy mañana a comprar plátanos”. Eso ha sido el reto, porque no es nada fácil. Intentando quitar peso al tema de contar los sobrenatural pero sin quitarlo demasiado.
Habrá sido todo un reto…
La verdad es algo que no puedes dudar, que te venga algo tan bonito. La serie ya me gustaba. Es un regalo. El personaje me encanta, me gustó la adaptación porque las historias son diferentes. Es algo que no puedes dudar, una maravilla, un bomboncito.
¿Cómo va a su relación el médico, interpretado por Martín Rivas?
Puedo contar poco para no desvelar una de las tramas más chulas. Ellos no se conocen, a diferencia de la serie americana, que comienza con su boda.  Él es médico y ocurre un accidente que les lleva a encontrarse. En una situación nada agradable para los dos. Nos conocemos, y ahí empieza todo.
¿Hay una tercera mujer en discordia?
Sí, hay un triángulo gracioso. Nuria es la chica que está enamorada de él desde el principio. Está coladita. Los dos soy muy amigos. En cuanto yo aparezca, a ella obviamente no le va a hacer ninguna gracia. Mi personaje y el de Martín se enamoran, surge el amor. Empiezan una relación y uno de los conflictos más importantes de la serie. Es algo duro, porque todas las relaciones que ha tenido Alba han acabado mal, porque al su don le han tratado de loca. Ahora se enamorará de Pablo y llegará un momento en que se lo tendrá que contar.
¿Y cómo reaccionará él?
Va a ser muy duro... y encima él es médico. Te puedes imaginar, dirá que está chalada. Me gusta cómo lo han llevado. Me atraparon los guiones, en plan, qué va a pasar, necesito saber más. Es muy bonito que te enganches a tu serie. Y sí, al final él terminará creyendo a la fuerza.
¿Y cómo reaccionaría en la vida real si viene un amigo y le dice que tiene un don?
Con esta serie he dado un paso más y no es que crea que haya fantasmas y demás, pero sí pienso que puede haber algo. Tengo mucho respeto a todo esto. Y si, de repente, viene alguien muy querido mío y me dijera eso, pues por qué no. A lo mejor me lo creía.
¿Es escéptica?
Sí, lo soy, pero te explican cosas y dices “¡ostras!”. Me han contado muchas cosas sobre esto. No creo... pero sí creo que hay algo.
¿Cómo va a ser el malo de la serie, “el hombre sin rostro”?
Es un hombre que intentará robarme las almas y con eso mi personaje terminará sufriendo, porque se implica en los espíritus y en las familias para que consigan la felicidad. Las almas se van de manera muy dura, es la parte más fantasmal de la serie.
Han rodado 13 episodios. ¿Ya sabe si hay posibilidad de renovación?
Ojalá. Ahí no tengo ni idea. Eso lo va a decidir la gente que está en sus casas. Si les gusta la serie y funciona, pues volveremos, y haremos más. Ojalá pase eso. Creo que es una serie que puede funcionar, hemos trabajado muchísimo y nos hemos dejado la piel. Yo he puesto todo mi corazón, y todas mis fuerzas en Alba para hacer algo bonito. Es una ficción, que para ser española, está muy bien. Los efectos especiales están trabajados. Ya sabéis con los presupuestos que se trabajan aquí…
Puede presumir de que hay muchos actores invitados a la serie como Alicia Borrachero, Ana Torrent, José Luis García Pérez, Bárbara Goenaga, Diana Palazón, Nacho Fresneda…
Tengo la gran suerte de que grandes de la interpretación han aceptado venir a la serie. Ahí también está el éxito de cada capítulo. Realmente ellos son los auténticos protagonistas y no yo. Contar con gente tan maravillosa, se agradece.
¿Serán fantasmas o familiares?
Hay de todo. Alicia Borrachero, por ejemplo, es la madre un niño fantasma. Ese capítulo es precioso. Ana Torrent no es fantasma. Más no puedo contar, hay muchos...
¿Ha sufrido anécdotas paranormales?
Empiezas a sugestionarte. Llega a casa, y se te cae un cuadro… (risas) He llegado a soñar en los últimos capítulos. Estoy en el 90% de las secuencias y he trabajado como un animal. He tenido sueños con la serie, con el hombre sin rostro, y eran divertidos. Me levantaba por la mañana y me decía “estás supermetida” en todo esto.
¿Teme volver a tener la misma fama como le ocurrió en “Yo soy Bea”?
Eso sería buena señal. Cuando te viene la popularidad es que va a bien, que el trabajo que está haciendo lo está viendo mucha gente. Y eso es lo que queremos todos, que nos vea mucha gente, que haya mucho trabajo y que se vean las series españolas. Tenemos grandes series. ¿Miedo? Ya lo he vivido, y es algo que hay que llevar con mucha naturalidad. Y si viene, bienvenido sea, que se intentará llevar de la mejor manera posible.
Dejó de rodar en septiembre, ¿en qué más proyectos le vamos a ver en el futuro?
Estrené “Tormenta” (Antena 3), que llegó tarde. “El don de Alba” y “Tormenta” son las dos cosas que me han marcado a nivel profesional y como actriz. “Alba” me ha dado mucho, porque he transitado en muchísimos estados, y con “Tormenta”, Calpasoro creyó en mí para algo que no va hilado a ser ‘rubia de ojos azules’. En “Tormenta” pude demostrar cosas y a los actores nos dio mucha satisfacción.
¿Se ha cansado del cliché ‘rubia de ojos azules’?
No, porque me ha dado trabajado. Y creo que la gente que me conoce sabe que no lo soy.
¿Se ha sentido juzgada por su físico?

Es complicado, la imagen ayuda y no ayuda. Para unas cosas, sí, y por otras, la gente te puede catalogar por algo que no eres.

¿Tenía ganas de volver a televisión?
En realidad, no he parado de trabajar. Lo que pasa es que todo se estrena tarde y parece que he estado en el olvido mogollón. Terminé “Buenagente” y enseguida me puse a trabajar con “El don de Alba”. He estado mucho tiempo, empecé a leer guiones en verano de 2011 y empecé a rodar en enero de 2012. No he hecho más, porque no he tenido tiempo a más proyectos.
¿Nota que le llegan proyectos o siente la crisis como muchos otros compañeros?
La crisis se nota en todo. En la ‘tele’ está muy difícil y que se hagan proyectos como éste. Por ejemplo, que Disney confíe en España para hacer una ficción de este tipo, es de agradecer. Creo que podemos hacer cosas muy chulas y que solo nos tienen que dar la oportunidad, y al espectador también. Primero verlo y luego criticar.
¿Le apetece trabajar fuera?
Me apetece trabajar. Me da igual dónde. Sería injusto decir que me apetece una cosa más que otra. Que venga lo que venga. Disfruto con todo.
FUENTE: aqui

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